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Seguridad Pública en México: una perspectiva diferente

Senior Consultant Security & Intelligence Services

Seguridad Pública en México: una perspectiva diferente

Seguridad Pública en México: una perspectiva diferente

A nivel internacional, las administraciones locales, estatales o federales (nacionales), tienen el monopolio del uso legítimo de la fuerza para la protección de la ciudadanía, la defensa nacional y el mantenimiento del orden público, pero quizá se esté abusando de esa capacidad de represión, absolutamente legal, en detrimento de una aproximación integral al problema que aqueja a muchas ciudades y regiones de Latinoamérica, especialmente México, donde el ejército ha tomado las calles para suplir las carencias operativas y frenar los niveles de corrupción en los estamentos policiales.

Perspectiva tradicional

Se basa en la denuncia del crimen para su persecución, la investigación de los delitos conocidos por las autoridades y perseguibles de oficio sin necesidad de intervención de parte, o la reacción ante situaciones de impacto social, asaltos, secuestro o asesinato entre otros.

Este es un modelo basado en la reacción, un sistema en el que los famosos centros de mando y control llamados C4 / C5 / C4 I2 / C5I o cualquier otro nombre que el lector desee añadir, gestionan las comunicaciones, envían recursos al área del suceso o supervisan situaciones concretas mediante CCTV. Son en definitiva modelos que han generado muchas dudas y resultados ambiguos en el mejor de los casos. Un sistema necesario, pero en el cual se difuminan a menudo los aspectos de comunicaciones, atención al ciudadano o “safety”, con los trabajos de Vigilancia, Análisis, Inteligencia y Operaciones (V.A.I.O.).

El ciudadano ve 60 operadores sentados frente a grandes pantallas, pero desconoce lo que ahí se ejecuta y los resulados que aporta, a menudo, incluso las autoridades desconocen las tripas del sistema y sus capacidades reales, porque estas, no dependen tan solo del factor tecnológico, si no de la creatividad de quienes diseñan los procedimientos de trabajo y quienes los ejecutan…. hay que dar mayor libertad de pensamiento y acción, sn caso contrario, volvemos al axioma de Eisntein

“Si haces siempre lo mismo, obtendrás los mismos resultados”

De forma más prosáica yo digo:  si durante un tiempo llevaste tu vehículo a un taller y comenzaste a ver que cada vez funcionaba peor, los sigues llevando al mismo lugar? o por el contrario buscas nuevas opciones?.

Una Perspectiva Diferente

Estamos en el Siglo XXI y la tecnología nos rodea, literalmente, parece haberse convertido en la nueva religión, y por supuesto, en la base de un sistema de Seguridad Pública, cuando en realidad debiera ser una herramienta al servicio de las Personas, Protocolos, Inteligencia, Formación y Políticas. Este es el eslabón débil, el punto de ruptura y fracaso en muchas políticas de seguridad, confiar en las máquinas y “vender” a la opinión pública, al ciudadano, al votante, la idea de que invertir en grandes instalaciones resolverá el problema, que, desgraciadamente sigue aumentando de acuerdo a las estadísticas, esas que tanto gustan de crear, visualizar y mostrar los teóricos de la seguridad con base tecnológica pero que fracasa por la mala gestión.

Quiere remarcar un punto fundamental, creo en la innovación y la inversión tecnológica como una de las más necesarias herramientas seguridad, pero precisa un estudio correcto, una implantación adecuada y una gestión HUMANA que entienda lo que se precisa del sistema, en vez de alimentar el sistema con datos y almacenar información para análisis ulteriores.

Y  llegamos al área de Inteligencia, la parte en que desde mi humilde opinión, podríamos obtener avances reales en protección del ciudadano, infraestructuras, empresas, tejido social en su amplio espectro. Pero la realidad, siempre empeñada en desdecir los informes, es muy tozuda, porque se ha confundido el concepto de Inteligencia y se ha difuminado el contenido, tratando en ocasiones de ofuscar al espectador, al ciudadano pasivo que lee la prensa, de las bondades de un sistema que lleva el “palabro” de moda.

En seguridad también hay modas, ahora le toca a la inteligencia: Ciclo de Inteligencia, Inteligencia, Inteligencia Táctica, Análisis de Inteligencia, Inteligencia Predictiva, Inteligencia de Procesos, Inteligencia Operativa, Inteligencia Competitiva, Inteligencia de Datos, Inteligencia Prospectiva, Inteligencia Económica, Inteligencia Artificial… inteligencia, inteligencia, inteligencia… quién da más?…

Inteligencia no es saber lo que ocurrió, eso es investigación, inteligencia tampoco es visualizar en tiempo real un secuestro en el centro de las calles del Hermosillo, Culiacán o Tijuana, la inteligencia debe enfocarse a conocer el problema y como funciona, para desplegar medidas preventivas que eviten el suceso, y reaccionar en la forma más contundente, segura y  productiva, si se diera el caso de un enfrentamiento.

Como español, no puedo si no agradecer a quienes me precedieron, por la enorme calidad del trabajo de inteligencia desarrollado desde sus tímidos inicios en los años 70, hasta la derrota del grupo terrorista ETA, ya entrados en el siglo XXI, un hecho sin precedentes a nivel mundial, un sistema de trabajo que, adaptado a las nuevas amenazas, ha evitado decenas de ataques Jihadistas, mantiene en jaque a los grupos transnacionales del crimen organizado por las constantes operaciones y detenciones, un sistema basado en la adecuada gestión de los recursos humanos, un modelo que adaptado a la realidad de otras latitudes podría ayudar mucho en materia de seguridad pública,porque sinceramente, algo sabemos.

Prevención vs Reacción

Es cierto que la policía debe estar entrenada para afrontar los retos del crimen organizado y la delincuencia violenta, pero a menudo se trabaja “demasiado” en el plano teórico que, siendo necesario, aporta poco durante el quehacer diario y menos aún durante confrontaciones armadas o misiones de alto riesgo.

 

David Rivas Huete entrenando personal de EEUULo resumiré con mis propia experiencia, trabajando en la región del País Vasco, a mediados de los años 90, un asesor procedente de Madrid nos impartió un seminario sobre la historia de ETA, muy aderezado con sus “batallas personales”, al final le dije, “mire, respeto lo que usted hizo en los años 70, pero lo que precisamos ahora, es conocer como actúa el enemigo, que pinta tiene, donde se mueve y como responde cuando es descubierto, a mi no me interesa si comenzó a matar por razones políticas o porque su mamá no lo abrazó suficiente de pequeño, las ameanzas son cambiantes, mutan para evadir nuestra acción y precisamos el hoy y mañana, no el ayer”.

Pueden imaginar los lectores como acabó la conversación, pero esa es la realidad,  al agente de operaciones especiales, al negociador de secuestros, al sniper, lo único que les interesa es resolver el conflicto cuando se ha iniciado, y es labor del patrullero, la ciudadanía y los gobiernos, desarrollar acciones preventivas con unas políticas basadas en hechos y en realidades posibles de ejecutar, no en escenario idílicos.

La prevención del delito, especialmente del llamado “de alto impacto”, secuestro y asesinato, es una necesidad inmediata, porque el ciudadano, finalmente no ve los kilos de droga que se exportan a otro país, el blanqueo de capitales procedente de redes de prostitución o venta ilegal de armas, no perciben los robos de identidad en el ciber espacio, estas cuestionen no alteran su vida, no son  hechos que afecten potencialmente a su seguridad de forma inmediata. Podemos elaborar las estadísticas de servicios prestados, incluso demostrar que patrullamos las calles cada 15 minutos, pero lo que en verdad busca la población es olvidar las escenas dramáticas que las televisiones y medios desinformación en general, ofrecen a diario. En seguridad pública, el concepto de “percepción social” es un elemento clave.

La administración que entrega una ciudad, un estado o una nación más segura, recibirá el apoyo de la ciudadanía en forma de votos, que es el medio de pago a una labor positiva por parte del administrador hacia el administrado, hablamos también de votos cuando nos referimos a temas de seguridad.

Algunas claves a considerar

Hay varios elementos que abordar en el tránsito hacia una nueva política y procedimientos de seguridad pública, donde podemos destacar algunas cuestiones relevantes, aquí, otras por razones obvias no pueden ser expuestas en pública, porque no olvidemos, el secreto es una herramienta fundamental de los programas de seguridad pública, estoy convencido que el ciudadano que ve reducido el nivel de delincuencia, deja de interesarse por los aspectos menores del proceso, mientras que ponen el ojo, luz y taquìgrafos, cuando los resultados no son los desados.

Aproximación integral al problema: porqué se produce, cómo se produce, cómo prevenirlo, cómo combatirlo, en que punto estamos y a donde queremos llegar, acciones precisas para detener el avance de la delincuencia, requisitos y modelos de trabajo para comenzar a reducir los indicadores de criminalidad, coste financiero y político.

Contra-Narrativa: la sociedad actual está influenciada por la “Era Internet“, los jóvenes /pero también los adultos), reciben miles de datos, de información, muchas veces, falsa, alterada, sesgada, no real… pero los gobiernos e instituciones desconocen  como luchar contra una realidad nueva basada en la tecnología y las comunicaciones. Es preciso diseñar un modelo de contra-narrativa desde la edad escolar, pero también en todos los niveles y capas sociales, enfocada en un cambio de percepción del hecho delictivo y el enriquecimiento ilícito, los ciudadanos deben ser parte activa de la lucha contra el crimen organizado o de lo contrario, se verán forzados a callar para siempre y olvidar sus legítimas demandas de seguridad.

“si no eres parte de la solución, eres parte del problema”.

Medios y recursos: Vehículos blindados, Armamento y medios defensivos, Legislación, Comunicaciones Seguras, Drones, Grabación de las actuaciones policiales individuales mediante BodyCam y Dash-Board Cam, Vigilancia mediante CCTV, Recursos Humanos CAPACITADOS.

Formación: La formación del agente de policía debe orientarse a resultados operativos, más que a resultados estadísticos o académicos (entendido como superar exámenes), porque de nada sirve exponer los cientos de horas formativas, las notas a final de curso, reflejar cuantos policías tenemos por cada 10.000 habitantes, o cuantas intervenciones diarias se hacen, si las patrullas son inefectivas, las intervenciones poco satisfactorias y los resultados finales empañan los informes.

David Rivas Huete entrenando personal de operaciones encubiertas

Cuando hablo de formación y entrenamiento, hablo de evitar delitos, de prevenir situaciones antes de que acontezcan, de responder en tiempo real,  de ejecutar acciones productivas y  ofensivas de forma positiva, en definitiva: formación basada en realidades actuales y posibles de ejecutar de acuerdo a la legislación y medios técnicos, destinada a generar personal operativo y administrativo capaz de ejecutar de forma autónoma, cualquier tipo de acción destinada a eliminar o disminuir las amenazas que se presentan al ciudadano.

Inteligencia: destinada a comprender el problema y ofrecer alternativas operativas a los responsables de tomar decisiones. Enfocada a conocimiento para mejora del sistema, por encima del procedimiento de “analítica forense”, para eso tenemos los modelos tradicionales de investigación.

Inteligencia, en ocasiones también significa reunirse con el enemigo, si queremos solucionar un conflicto de cualquier tipología, debemos comprender la posición enfrentada a la nuestra, y la mejor forma de hacerlo es por la vía de reuniones secretas que por su carácter y contenido, solo pueden ejecutarse mediante agentes de inteligencia.

David Rivas Huete reunión en Iraq

Inteligencia en cierta forma es la base de todo programa de Seguridad Pública, pero me queda la duda de cuantos entienden el verdadero concepto del término… y cuantos son capaces de aplicarlo de forma efectiva, la prueba de ello, son los pobres resultados obtenidos hasta la fecha en México, incluyendo la desactivación del CISEN, donde me consta, hay grandes profesionales muy motivados.