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Cooperación Cívico-Policial en México

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Cooperación Cívico-Policial en México

Cooperación Cívico-Policial en México

La cooperación entre las distintas entidades cívicas y policiales podría ser una estrategia adecuada para el escenario de inseguridad que se vive en México y otros países de Latinoamérica, un modelo de trabajo adaptado de las operaciones CIMIC del ámbito militar internacional (CI-vil MI-litary C-ooperation) y del los programas CIVPOL apoyados por la ONU y la OSCE.

La situación que vive México en materia de crimen organizado, inseguridad y corrupción, además de considerarse endémica, amenaza con lastrar el crecimiento económico y el desarrollo social en los próximos años, de igual forma conduce a una situación de Estados Fallidos, donde se ha perdido el control gubernamental y las organizaciones dedicadas a la delincuencia controlan amplias áreas en estados como Tamaulipas, Chihuahua, Sinaloa o Michoacan por ejemplo.

 

 

 

México no puede considerarse un Estado Fallido, especialmente por el enorme tamaño del país azteca y su nivel de crecimiento económico, pero existen áreas que entran en esa denominación.

¿Que son las operaciones CIMIC?

Las Operaciones de Cooperación Cívico Militar, tienen una larga trayectoria en el ámbito de las organizaciones militares supranacionales, países o regiones en conflicto o post-conflicto conocen a fondo el contexto, buscando a nivel general una alianza entre la sociedad civil y las fuerzas, generalmente de ocupación, para establecer un escenario libre de conflicto dominado por la paz y el bienestar. Por otra parte, ayudan a la reconstrucción y gestión de infraestructuras necesarias para la mejora de la calidad de vida, construyendo hospitales, colegios, carreteras, infraestructuras sanitarias y entrenando las fuerzas de seguridad locales para una correcta autogestión en materia de seguridad pública.

Ejemplos de operaciones recientes los tenemos en Iraq, Afghanistan, Somalia, Malí o la Antigua Yugoslavia, donde la región de los Balcanes sufrió terriblemente la guerra de los años 90 y en la actualidad ha recuperado unos niveles de seguridad, paz y desarrollo que han permitido su integración en la Unión Europea, en un escenario que, si no es perfecto, se acerca mucho a lo que se buscaba con las operaciones CIMIC realizadas en la zona.

Es bien cierto que los trabajos de pacificación y reconstrucción no siempre han dado los frutos deseados y en el tiempo óptimo, especialmente en Oriente Medio, pero quizá la idiosincrasia de sus lugareños y las costumbres tribales, largamente arraigadas, dificultan el éxito de las acciones CIMIC que fueron diseñadas tiempo atrás, en la II Guerra Mundial, con la denominación Civic Affairs Units.

En esencia, son tres los objetivos que se buscan durante las misiones CIMIC de acuerdo al documento de doctrina CIMIC de la OTAN, procedente del  “Allied Joint”  publicación número 9

  1. Apoyo a la Fuerza: cualquier actividad diseñada para crear apoyo para la fuerza militar desde la población local.
  2. Enlace Civil-Militar: coordinación y planificación conjunta con las agencias civiles, en apoyo de la misión militar.
  3. Apoyo al Entorno Civil: provisión de cualquiera de las variadas formas de asistencia (experiencia, información, seguridad, conocimiento, construcción de capacidades, etc.)  hacia la la población local, en la búsqueda de apoyo de la misión militar.

 

Operaciones CIVPOL: apoyando países en el ámbito del trabajo policial

Las Naciones Unidas, lanzaron la primera misión CIVPOL en el Congo, allá por el año 1960, en una forma bastante rudimentaria si se me permite la expresión, pero avanzó hasta convertirse en un componente fundamental de las Operaciones de Paz, con el fin de la Guerra Fría, siendo en la actualidad un componente más de las misiones gestionadas desde UN.

Las misiones CIVPOL se han desarrollado en muchos países y regiones, incluyendo Bosnia-Herzegovina, Israel, Kosovo, Liberia, Sierra Leona, Haití o Iraq, en estas dos últimas participé en misiones de SSR y tuve la oportunidad de conocer mejor su funcionamiento y desarrollo.

Debo destacar aquí el papel fundamental que juegan las empresas privadas en el éxito de la misiones CIVPOL, quizá por su capacidad de reacción, diferente estructura y modelo de actuación, lo cierto es que Naciones Unidas, OTAN y otras agencias supranacionales como la OSCE, requieren el apoyo del sector privado.

¿Hacia un nuevo modelo?: Operaciones CIVPOL Domésticas.

En general, las misiones tipo CIMIC y CIVPOL se ha llevado a cabo por tres cuestiones fundamentales, la carencia de medios del país anfitrión, la necesidad militar de conquistar “corazones y mentes” y la conveniencia de estabilizar una región para la comunidad internacional, evitando así al extensión de conflictos, en México, esas circunstancias no se dan, pero la necesidad de operar en el ámbito Civil y Policial persiste, estamos pues ante un paso adelante: Operaciones CIVPOL Domésticas.

México sufre un problema con difícil resolución, hay una tasa elevada de delincuencia común, el crimen organizado controla áreas geográficas completas, hay gente que vive exclusivamente del cultivo y comercio de la droga, el nivel de corrupción en los estamentos policiales y militares es elevado (algo menos en la Marina) y la población que no está involucrada en alguno de estos dos bandos, sufre las consecuencias de ambos a pesar de ser la mayoría de los ciudadanos.

Organizaciones civiles, ONGs, Colegios Profesionales, Asociaciones Empresariales y otros estamentos civiles, viene pidiendo una cambio en la forma de actuación del gobierno, cambios estructurales que permitan volver a los niveles de seguridad que México merece, equiparables a los de países con potencial de crecimiento y desarrollo cercanos al llamado Primer Mundo, aunque no me guste el concepto.

Hay que romper el ciclo “Desconfianza en la Policía-Temor ante el Crimen Organizado”, y esto solo puede hacerse desde un cambio drástico en la perspectiva en que se analiza el fenómeno, los gobiernos locales, estatales o federal, deben iniciar campañas REALES de colaboración con los sectores civiles, buscando sumar esfuerzos en una lucha que a todos atañe, donde, lejos de competir para ver quién lleva la razón o acusa a la otra parte de obstrucción, se encuentren puntos de colaboración para erradicar la violencia, corrupción, crimen  y desconfianza social hacia las fuerzas de seguridad.

     

En el caso de las operaciones CIVPOL apoyadas por  Naciones Unidas o la OSCE, estas instituciones supranacionales, coordinan las operaciones, que se desarrollan de acuerdo a las Políticas, Planes y Procedimientos  previamente determinados de acuerdo a los objetivos marcados y las acciones a manejar.

En su mayoría se llevan a cabo mediante un fuerte apoyo de empresas que proveen personal capacitado, logística, medios y recursos técnicos, coordinación e inteligencia, siempre supervisado y aauditado por quienes promueven la misión a nivel internacional.

En el caso de México, yo propongo diseñar un programa fundamentado en Cinco pilares:

  • Transparencia REAL de las fuerzas de seguridad
  • Colaboración EFECTIVA de la sociedad civil
  • Apoyo de empresas PRIVADAS con experiencia en seguridad, inteligencia y resolución de conflictos
  • Control de la misión por parte de una institución SUPRANACIONAL
  • AUDITORIA semestral de gastos y operaciones.

 

La Reforma del Sector de Seguridad  (SSR) en el país, es uno de los ejes prioritarios de la política que deberá ejecutar el nuevo gobierno a partir del 1 de Diciembre, pero ese cambio debe acompañarse de acciones de colaboración con la sociedad civil, que deberá desempeñar un papel fundamental en los planes de trabajo: México se lo merece, y sus ciudadanos también.