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Guardia Nacional en México

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Guardia Nacional en México

Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2014

En fechas recientes, el nuevo presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, y el Secretario de Seguridad Pública Alfonso Durazo, presentaron el nuevo plan de Seguridad Nacional de Paz y Seguridad 2018-2024, una estrategia para la lucha contra el crimen organizado que tanto daño está haciendo al país y a sus ciudadanos, la estrella de ese evento fué la creación de la nueva Guardia Nacional de México

Curiosamente, la aproximación al problema, coincide bastante con el artículo que publiqué en fechas recientes, pero ha generado una discusión nacional respecto a la idoneidad de la medida propuesta, creación de una fuerza de tarea (Task Force), uniendo las capacidades y recursos de la Policía Federal, Policía Militar y Policía Naval, bajo la denominación de Guardia Nacional.

El nombre es lo menos importante en este caso, como decimos en España, lo importante del gato no es su color, lo que importa es si caza ratones o no, por tanto, ni siquiera voy a dedicar unas palabras al calificativo, trataré de entrar en las cuestiones de fondo, las que de verdad interesan.

Asociaciones, partidos políticos y personas individuales han mostrado su rechazo al proyecto, básicamente por el uso de personal militar en la lucha contra el crimen organizado, algo que viene ocurriendo los últimos 12 años. También se esgrime una falta de respeto a los derechos Humanos derivada de la actividad de personal militar, y por último, se achaca una disminución del peso que las entidades estatales y locales tendrían en la guerra abierta que México mantiene contra el narco.

Es hora de sentarse ha trabajar de forma conjunta y olvidar personalismos, caso contrario, la situación de inseguridad que vive México será perpetuada con la connivencia de las diversos grupos sociales y políticos.

Derechos Humanos

México es un país que tradicionalmente ha servido de refugio a quienes huían de guerras, conflictos y agresiones contra los más básicos derechos individuales, y eso debe honrar a sus ciudadanos. Dicho esto, el uso de fuerzas militares en ningún caso puede considerarse una amenaza a los DDHH, especialmente porque la máxima institución internacional en la materia, Naciones Unidas, utiliza unidades militares para la pacificación y aseguramiento de zonas en conflicto y post-conflicto. En mi opinión, es una objeción que no se sostiene en su esencia.

El problema no radica en  recurrir a fuerzas militares, la clave reside en  la supervisión de su actividad operativa, esto es lo que debe controlarse, para ello precisamos un grupo de trabajo que audite la forma en que se desarrollan las misiones, pero en ningún caso el uso de soldados va en contra de los Derechos Humanos, al menos si seguimos las directrices de ONU y UNHRC, de ser cierto, habría que retirar los Cascos Azules de medio mundo.

Uso de Fuerzas Militares

El presidente Mejicano, recurrió al ejemplo de la Guardia Civil española como fuerza militar utilizada en tareas policiales, con un éxito y calidad profesional más que demostrada si me permiten el inciso, una organización que siempre aparece entre las tres instituciones mejor valoradas en España. Similar ejemplo sirve para la otra fuerza traída al discurso, la Gendarmería Francesa, con amplia tradición en labores de Seguridad Pública y referencia policial en el país galo.

La creación de una Guardia Nacional basada en el modelo español de la Guardia Civil, tiene muchas posibilidades de mejorar el combate contra el crimen en el país norteamericano, un sistema con agentes cualificados profesionalmente, porque hay una verdad indiscutible, México no puede esperar 3 años a formar una nueva policía, hay que buscar soluciones imaginativas con los medios disponibles en la actualidad mientras se diseña un plan a largo plazo, un modelo que resista y persista durante diferentes ciclos presidenciales.

La Guardia Civil española tiene una característica importante, tiene tomada la calle y opera de forma proactiva, preventiva, pero en búsqueda constante de señales de delito, sin esperar a que este se suscite para responder, porque esa respuesta siempre llegaría tarde y la restitución de los derechos del sujeto pasivo del delito, sería tardía.

Podemos arrestar al asesino, pero el muerto queda enterrado, podemos detener al secuestrador, pero el trauma y daño moral o patrimonial perduran, podemos decomisar 5 toneladas de droga, pero los daños asociados y las redes continúan, podemos detener al líder de un Cartel, pero un nuevo jefe toma el control, solo ejecutando labores represivas no se solucionará el problema, hay que involucrar al ciudadano, a las asociaciones, a los políticos, toda la sociedad tiene su papel asignado en esta lucha.

Reducción del peso específico de policías estatales y locales

La acusación de restringir la tarea de las policías locales y estatales, se entiende como una forma de proteger un terreno de poder político, más que operativo. En todos los países europeos, son las policías nacionales o fuerzas de entidad federal, quienes tienen la principal labor en materia de anti-terrorismo, crimen organizado y delitos de alto impacto, colaborando en dichas tareas las policías locales y estatales en función de diversos parámetros, que incluyen capacitación, equipamiento, leyes específicas, tiempos de respuesta o planes nacionales de seguridad.

Personalmente creo que no se trata de eliminar capacidades, quizá si filtrar hasta donde pueden llegar las policías que, a menudo están penetradas por el crimen organizado y por tanto trabajan para el enemigo más que por el ciudadano. Tenemos ejemplos constantes en la República de México, el más reciente Acapulco si no me falla la memoria, donde era tan alto el nivel de podredumbre y corrupción que forzó la toma de control de la policía local, al Ejército y la Marina.

Las policías locales pueden enfocar sus capacidades a la prevención de delitos menores y colaboración en la lucha contra el crimern organizado.

La formación y coordinación social son las claves del éxito

Una Guardia Nacional bien formada puede ser palanca de cambio, pero deberá adoptar criterios de formación basados no solo en capacidades operativas, si no, también en la interacción social, esa es la parte que diferencia por ejemplo a la Guardia Civil española de otras policías, la cercanía con el ciudadano, generar confianza en su actuación, casos mínimos de corrupción, que además suelen ser detectados por la propia institución y solucionado por los agentes del cuerpo.

La formación que reciben los guardias civiles en España, dura nueve meses y está basada en materias que sean de utilidad en el trabajo diario, con especialización en muchas tareas, que abarcan desde la protección de la naturaleza, a la ciberseguridad, pasando por terrorismo, narcotráfico, asistencia a la mujer, vías marítimas, aduanas, seguridad ciudadana, secuestro, policía judicial o protección de personas por citar algunas materias.

Basado en mi experiencia, puedo afirmar que México precisa capacitación mucho más realista, con materias de utilidad diaria, quizá sin tanta profundidad académica, pero asentando las bases operativas y de trato con el ciudadano, poco y con excelencia se traduce en resultados positivos.

No se trata de formar al policía o guardia nacional en cosas muy complejas, se trata de hacerlo de forma brillante en cuestiones básicas, yo lo comparo con el fútbol, muchos jugadores juegan en grandes equipos, pero Messi, Cristiano o Griezmann hay pocos, porque son capaces de hacer lo básico a nivel maestro, de igual forma, profesores de policía y seguridad pública hay muchos, pero capaces de diseñar los programas adecuados y transmitir el conocimiento de la forma que cada alumno precisa, no tantos.

¿Es un plan adecuado?

Esta es una gran incógnita, no conocemos a fondo el plan, solo las líneas maestras en que pretende basar su estrategia el nuevo gobierno. Hace pocas fechas escribí sobre la necesidad de un plan CIVPOL Doméstico en el país, estamos al principio de la legislatura, de hecho, no comienza hasta el 1 de Diciembre, creo que la estrategia planteada no estará completa sin un plan que involucre a todos los sectores sociales, les de voz, trabajo que desarrollar y responsabilidades que mantener.

La lucha contra el crimen organizado no se ejecuta solo desde las armas y la represión, porque al final es un fenómeno basado en la falta de valores morales, y esto no se arregla con armas. Hay que enseñar a los jóvenes que se puede triunfar en la vida con esfuerzo y sacrificio, con trabajo duro, que el criminal no lleva esa vida idealizada que muestran los corridos o las series de televisión, que el delincuente a todos los niveles es un excremento social que debe ser rechazo por los mexicanos.

También hay que establecer nuevos parámetros de control en áreas como la educación, ayuda a los más necesitados y un discurso social firme, claro, una contra-narrativa que invierta el deseo de las niñas en ser amantes de los jefes del narco y aleje a los muchachos del deseo de escalar posiciones en el crimen.

Creo que se están tratando de aportar soluciones nuevas porque las anteriores fracasaron, los sexenios de Fox, Calderón o Peña Nieto, no han aportado un mínimo avance en la lucha contra la delincuencia en general y contra el crimen organizado en particular, bueno será que el gobierno entrante reciba el apoyo de toda la sociedad e instituciones para frenar la mayor amenaza que aqueja la bella tierra mejicana.