Location, Sheffield. UK
+44 07784055607
info@davidrivashuete.com

Jueces: Defender al defensor

Senior Consultant Security & Intelligence Services

Jueces: Defender al defensor

Jueces: Defender al Defensor

Si creemos en la separación de poderes y en lo que la Justicia representa en el ámbito de un estado moderno, resulta plausible pensar que los Jueces como garantes de la Justicia, deben estar a salvo de abusos, presiones, amenazas, asaltos o riesgo físico que incluye el asesinato en última instancia, algo que  desgraciadamente hemos visto en nuestra más reciente historia y podría volver a suceder.

La Justicia como bien superior de una nación

Sabemos que en ausencia de seguridad, el desarrollo de un país resulta poco menos que imposible, y para que exista seguridad, debe imperar la Justicia, uno de los más altos valores morales y ciudadanos que los estados modernos y democráticos promueven.

De Aristóteles a Kant, pasando por Santo Tomás, han sido muchos los intento de definir  qué es la Justicia, no seré yo pues, quien trate de enmendar la plana a tan ilustres personajes, ahora bien, todos coincidimos en considerar la Justicia como un Derecho, que además, debe ser preservado de influencias externas para que pueda considerarse eficaz al carecer de influencias d opinión ajenas al ordenamiento jurídico.

El Juez como garante del cumplimiento de la Justicia

La justicia en el caso español, es administrada por Jueces y Magistrados, quienes realizan su tarea en Juzgados y Tribunales, una Justicia que de acuerdo a nuestra Constitución, emana del Pueblo y se administra en nombre del Rey. Es lo que conocemos con el apelativo de Poder Judicial.

Sabido es que me gustan las bases de cualquier hecho o conocimiento como base de trabajo, así pues iré directo a la cuestión principal: un juez cualquiera, trabaja para el conjunto de la sociedad, realiza su trabajo en nombre de esta, de acuerdo a las leyes que han sido aprobadas en el Parlamento por aquellos elegidos por el pueblo y lo hacen en nombre de Su Majestad el Rey.

El hecho en sí mismo de adquirir la condición de Juez, de “hombre bueno”, el que administra Justicia desde la época de las cavernas hasta la era de Internet, es por sí mismo elocuente respecto a lo que representa la figura del juez. Por tanto, nadie puede amenazar, agredir o menoscabar la integridad física o moral de quien administra Justicia, sin atacar al mismo tiempo a la sociedad en su conjunto, desde la persona más humilde y sencilla al más destacado empresario o intelectual, todos sin excepción están representados en la figura del juez.

El  juez como víctima

Estamos viviendo momentos convulsos en España, ya quedaban atrás los tiempos en que se protegía a cientos de Jueces y Magistrados, los años en que jóvenes escoltas del sector público y privado, se convirtieron en la sombra de estos profesionales de la Justicia, los tiempos en que teníamos que asistir (y hablo en primera persona) al asesinato y entierro del juez José María Lidón Corbi  en el año 2001, asesinado vilmente por la banda terrorista ETA.

Atrás queda el primer juez asesinado en la  España moderna y democrática, Javier Jáuregui Barnaola, juez de paz de Lemoa (asesinado el 8/7/1978), también el añorado Francisco Tomás y Valiente, ex-presidente del Tribunal Constitucional caído en 1996 a manos de los de siempre, y por supuesto, que es a donde quiero llegar, el caso de José Francisco Querol Lombardero, magistrado del Tribunal Supremo) y de su escolta, Jesús Escudero García, asesinados ambos  el 30 de Octubre del 2000.

Que un juez precise protección personal debido a manejar casos relacionados con la mafia parece normal, triste, incómodo para el protegido, difícil para su familia y amigos… pero normal. De igual forma parece admisible que debamos proteger a un juez encargado de casos de terrorismo y crimen organizado, pero mi pregunta es esta:

¿Qué sociedad puede considerarse democrática, cuando acosa a los Jueces y Magistrados, tratando de cambiar su decisión o pensamiento por cuestiones ideológicas y políticas?. Podemos asegurar que hay Democracia cuando existe  ausencia de libertad personal y seguridad para quienes administran Justicia?.

Sinceramente, toda amenaza o agresión al sistema judicial es una agresión hacia mi persona, hacia el lector y hacia cualquier que viva en este país, porque la Justicia debe ser ciega y no influenciada por presiones externas, mucho menos por la violencia de cualquier tipo como está sucediendo en Cataluña.

Medidas de Protección para los Jueces, Magistrados y Fiscales.

La reciente sutuación política en Cataluña, nos retrae a los tiempos de ETA, su Kale-Borroka, la lucha callejera, la revolución en resumen, aunque se trate en verdad de una pataleta infantil, si no juegas al fútbol con mis reglas me llevo el balón. Bien es verdad que algunos llaman ya abiertamente a una confrontación armada, en la que por supuesto no tiene cabida la Justicia, salvo la que unos quieran imponer mediante la fuerza.

Ha llegado el momento de dar un paso al frente para proteger la integridad física y moral de los administradores de Justicia, también de asegurar que nada suceda a su patrimonio y familia, porque a esto hemos llegado. En España sabemos mucho de protección personal, tenemos una larga y amarga experiencia en medidas de seguridad, hemos triunfado frente al terrorismo por vía judicial y policial, ¿vamos a perder ahora la batalla de la Democracia?.

Se sabe quién son Arran y los CDR, se conoce los nombres de quienes lo promueven, impulsan. maneja en la oscuridad como ratas cobardes agazapadas, hay 7.000 agentes de la policía autonómica de Cataluña, miles de funcionarios del CNP, GC y por supuesto presencia del CNI. Nuestro país tiene una capacidad demostrada de penetrar estructuras terroristas e insurgentes, ¿cómo es posible que se ataque la vivienda particular de un juez repetidas veces y no exista prevención ni reacción?.

Si el gobierno de Cataluña no establece la medidas oportunas, el Estado democrático en que vivimos, debe incrementar las medidas de seguridad de forma inmediata, porque se ataca a la sociedad en su conjunto cuando se ataca al juez Llarena, cuando se amenaza a Fiscales para que cambien el sentido de una acusación o cuando se manifiestan frente a sede judicial para presionar contra una decisión. Se está atacando a la sociedad en su conjunto y la administración Catalana y el cuerpo de Mossos d’esquadra compuesto por más de 7.000 funcionarios de policía está en la inacción permanente, cuando no colaborando con quienes tratan de crear división, enfrentamiento y conflicto.

La protección del sistema de Justicia en España, pero principalmente es Cataluña, es una necesidad urgente, solo desplegando medidas de seguridad eficientes protegeremos uno de los valores fundamentales de nuestro país, yo quiero jueces y magistrados independientes, libres, capaces de tomar decisiones, de equivocarse y de acertar, pero sobre todo, profesionales que dignifiquen el sistema democrático y la propia existencia del Estado.